Los sueños se cumplen: una noche en el Liceu

Al salir de la Academia más famosa de la televisión, era recurrente que los medios preguntasen a Luis Cepeda cuál era su sueño, a lo que él siempre respondía lo mismo: vivir de la música. Pero al pedirle que concretase, siempre acudía a uno de los lugares en los que le gustaría actuar, el Gran Teatre del Liceu en Barcelona.

La historia del porqué también se convirtió en una anécdota recurrente en Cepeda y su propio fandom. Durante su estancia en Barcelona por motivo de estudios, Cepeda vivió en el «Carrer de les Cabres«, una calle muy próxima al Liceu, por lo que cada vez que cogía el metro se bajaba precisamente en la parada que lleva el nombre del emblemático teatro de la ópera. Un teatro en cuyas marquesinas veía desfilar cantantes a los que admiraba, como es el caso de Antonio Orozco, imaginándose ser él el que llenase ese mítico recinto en algún punto de su vida… y ese sueño se cumplió el 9 de marzo de 2019.

Gira Principios: próxima parada, Liceu

El 12 de diciembre de 2018 era un día como cualquier otro o, al menos, los fans de Luis Cepeda podían pensarlo así, hasta que la cuenta de Twitter del Suite Festival anunció dos nuevas incorporaciones. La primera era Antonio Orozco, que recalaría en el palacio de la ópera barcelonés en el mes de julio. Hasta ahí, todo bien. La segunda era la de un joven cantante gallego, más bien tímido y reservado, que surgió de un conocido programa de televisión.

El sueño comenzaba a tomar forma y las entradas para ver a Luis Cepeda en el Liceu empezaron a volar a una velocidad pasmosa. Antes de que acabase ese 12 de diciembre, la zona de platea estaba completa y ya se habían vendido un número considerable de entradas en los distintos pisos que conforman el teatro.

De este modo transcurrieron las semanas, transformando puntos verdes en puntos rojos en un mapa de butacas que jugó al fandom más de una jugarreta y que que se transformó en noches de risas (¡recordad la regla de los 15 minutos!) hasta que unas semanas antes de la cita el Liceu colgó, al fin, el cartel de «no hay entradas».

Cartel utilizado durante las sorpresas del Liceu con la frase "Los sueños se cumplen"
Cartel utilizado durante las sorpresas del Liceu con la frase «Los sueños se cumplen»

1 sueño, 2.000 almas

Y así llegamos al 9 de marzo de 2019, a las 19h en plena Rambla de Barcelona, cuando se empezó a juntar frente a las puertas del Liceu cada vez más gente para ver en directo como se cumplía un sueño. Entre los presentes, una gran mezcla: desde los que no habían asistido aún a ningún concierto hasta los veteranos, pasando por muchas personas que perdían el anonimato de la Red poniendo rostro a users y apodos con los que llevaban meses interactuando.

Las puertas del GRan Teatre del Liceu, en Barcelona, momentos previos al concierto de Cepeda el 9 de marzo de 2019
Las puertas del Gran Teatre del Liceu, en Barcelona, momentos previos al concierto de Cepeda el 9 de marzo de 2019

Tras abrir las puertas a las 20h, con carreras y órdenes incluidas mientras se preparaban las sorpresas para el concierto, empezó la cuenta atrás para ver a Cepeda y su banda sobre el escenario. Y es ese momento en el que surgió una de las escenas más curiosas: los nervios del fandom por lo que iban a vivir en unos minutos, con mariposas en el estómago por entender lo que esa fecha y lugar significaba. Realmente no sabían lo que les esperaba…

No nos vamos a detener a analizar el propio concierto ya que para eso existen crónicas más profesionales, pero nos detendremos en tres puntos que merecen ser reseñados.

Invitados de lujo

Tanto encima del escenario como sentados en la platea, el concierto contó con varios invitados de lujo para tan señalada cita.

Sobre el escenario desfiló David Otero para interpretar junto a Cepeda el tema «Tal Como Eres», con presentación curiosa incluida (sí, Super Mario siempre será eterno) y cambio de letra más que aceptado («Te encontré sincero, Cepeda«)

Luis Cepeda y David Otero durante su interpretación del tema "Tal Como Eres" en el Liceu el 9 de marzo de 2019
Luis Cepeda y David Otero durante su interpretación del tema «Tal Como Eres»

A esto se sumaron varios amigos de Cepeda, entre ellos Javier Garcés o su compañero de edición en OT 2017, Roi Méndez, que disfrutaron desde sus butacas del concierto. Y, por supuesto, representación familiar, con la presencia de una de sus tías, Aurora, y su madre, Encarna. Para esta última, además, Cepeda tuvo un bonito gesto cuando en plena interpretación del tema «Dancing On My Own«, aprovechando su paseo por la platea, se acercó a ella para darle un cariñoso beso en la mejilla.

La magia de escuchar por primera vez un tema inédito

En una noche en la que se cumplen sueños también se pueden dar sorpresas y Cepeda lo hizo en forma de canción. Así, cuando Iván Herzog empezó a arrancar notas de su piano que no se correspondían con ninguna de las melodías conocidas por los fans, el Liceu contuvo la respiración, con momentos de asombro, de cuchicheo, de sorpresa y de suspiros entrecortados mientras Cepeda desplegaba toda su magia con un tema que llegaba a los oídos de sus fans por primera vez.

Pocas cosas puede haber más mágicas que descubrir la historia que esconde una canción por primera vez, asimilar su ritmo, perderse en su melodía. Eso es lo que vivieron todos los presentes en el Liceu durante unos minutos. Y cuando el piano dejó de sonar, tras unos segundos en los que era difícil reaccionar… la ovación cerrada, con el Liceu en pie. Música en estado puro.

Luis Cepeda, sentado sobre el piano, interpretando un tema inédito frente al público del Liceu
Luis Cepeda, sentado sobre el piano, interpretando un tema inédito frente al público del Liceu

Emoción en cada esquina

Si por algo se caracterizó el concierto es por la emoción que se respiró a lo largo de la hora y media larga que duró el mismo. Emoción por parte del público y por parte de Cepeda que, habitualmente, entre canción y canción, parecía querer grabar a fuego en su retina cada una de las imágenes de un Liceu iluminado para él y con un público entregado que acompañaba todas sus canciones con el corazón en la garganta.

Especialmente emotivo fue el momento de finalizar el concierto, cuando el público se puso en pié en una ovación cerrada a Cepeda y su banda, momento en el que el protagonista de la noche luchó por contener las lágrimas ante la imagen, mientras sus compañeros (¡familia!) lo miraban con orgullo.

Ramón Aragall, Iván Herzog, Luis Cepeda, Diego Cartón y Rubén Alcázar al finalizar el concierto
Ramón Aragall, Iván Herzog, Luis Cepeda, Diego Cartón y Rubén Alcázar al finalizar el concierto

Próxima parada…

De este modo acabó una noche memorable, con una sonrisa en los labios de todos los presentes después de un concierto que, incluso, supo a poco, no por el propio contenido si no porque siempre se quiere más de lo que se disfruta.

Como decía el mantra de la noche, los sueños se cumplen, ¿y ahora qué? Simplemente toca soñar más, fijar nuevas metas, recorrer nuevos caminos. Lo que está claro, Luis Cepeda, es que queremos seguir disfrutando de tu música, sobre el escenario o donde sea necesario, mientras haces magia con tus temas. Y, mientras lo hagas, todos soñaremos junto a ti…

Ovación final a Luis Cepeda y su banda al final del concierto del Liceu
Ovación final a Luis Cepeda y su banda al final del concierto del Liceu
Cepeda y toda su banda en la foto de grupo del concierto del Gran Teatre del Liceu
Cepeda y toda su banda en la foto de grupo del concierto del Gran Teatre del Liceu (Fuente: Instagram Cepeda)

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